Entre la nueva generación de bandas aparecidas a fines de los noventa, se destaca nítidamente El Bordo.Este grupo surgido en 1998 en Villa Crespo, una típica barriada porteña, nació producto de la amistad en un colegio secundario. Así se conocieron Alejandro Kurz en voz y guitarra, Pablo Spivak en bajo, Miguel Soifer en batería, Diego Kurz en guitarra, Leandro Kohon en armónica.
Desde su nacimiento hasta el año 2004, El Bordo se caracterizó por presentarse en el circuito de pubs y pequeños clubes de Buenos Aires, alternandose con shows en los populosos suburbios de la capital. En el 2001 les llegó la oportunidad de grabar su álbum debut. En julio de ese año ingresaron en un estudio de esta capital, donde registraron los 11 temas que integrarían “Carnaval de las heridas”, disco que terminaron de grabar en abril de 2002.
Luego de un período de giras, en diciembre de 2003 la banda volvió a grabar un nuevo disco titulado “Un grito en el viento”. El álbum se terminó de grabar en enero del año siguiente. También durante el 2004 El Bordo aumentó considerablemente su público, producto de abandonar los pequeños locales y pasar a salas más grandes, con capacidad para 1000 espectadores.
Durante el 2005 la banda se presentó en el interior del país, en populosas ciudades como Córdoba y Santa Fe. En capital, se empezaron a agotar las localidades para sus conciertos. Una de las características de la banda fue siempre su bajo perfil mediático, lo que le valió el reconocimiento y la fidelización absoluta de sus fans. Los contactos con los medios siempre fueron meditados y selectivos, y exclusivamente con los dedicados al rock.
Durante el verano, El Bordo se presentó en dos de los festivales más representativos de la temporada vacacional. El Gesell Rock es un evento que reunía a las mejores bandas nacionales en una de las playas de la Costa Atlántica favorita de los jóvenes. El segundo festival fue el Cosquín Rock, realizado en la localidad cordobesa de Cosquín, famosa también por su festival de folclore.
Entre diciembre del 2005 y febrero del 2006 grabaron un nuevo disco, titulado “Un grito en el viento”. El álbum contiene 13 temas, uno de los cuales, “Intro peatonal”, divide el disco conceptualmente en dos partes. El Bordo presentó oficialmente en Buenos Aires su nuevo álbum con un concierto en el estadio Obras. Este estadio para 4.500 personas es, por historia, considerado el templo del rock porteño. Fieles a su estilo de comunicación, la banda no publicitó el concierto en ningún lado, excepto por internet y el boca a boca de sus fans. Así, el 7 de octubre actuó frente a una multitud que agotó todas las localidades sin haber pegado un solo cartel de publicidad...
Después de esto, el grupo se recluyó para trabajar en un nuevo disco de estudio. El resultado es “Yacanto”, álbum que incluye 11 nuevas canciones con un sonido decididamente eléctrico y rockero. El primer corte de difusión es “El regeso”, una muestra de la nueva dirección de la banda, más orientada al rock pero sin perder el concepto lírico que siempre los destacó. Además de este tema, se destacan canciones como “La banda” y “El carnaval de la eterna tristeza”, que incluye un instrumento atípico para el rock como es una gaita.